El partido de Moreno subió un 9,2% sus votos y alcanzó su máximo histórico de papeletas en unas autonómicas, pero se vio perjudicado por una subida de la participación impulsada por la izquierda andalucista
El partido de Moreno subió un 9,2% sus votos y alcanzó su máximo histórico de papeletas en unas autonómicas, pero se vio perjudicado por una subida de la participación impulsada por la izquierda andalucista