Mientras comunidades del oriente de Michoacán enfrentan una crisis de enfermedades renales asociadas a la contaminación de fluidos de gas y líquidos tóxicos derivados de la operación de la Central Geotérmica Los Azufres, propiedad de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el gobierno federal incumplió los acuerdos para atender a las poblaciones afectadas