En un playoff de cuartos de extremos, el Barça dio su mejor versión en Murcia para zanjar la serie de cuartos de final con el UCAM con un triunfo inapelable por 76-100 y plantarse así en las semifinales. La eficacia de los azulgrana no dio respuesta a un rival más presionado que echó de menos a su estrella (DeJulius) y no vio premiado su esfuerzo.