Militantes como Tardà exigieron a puerta cerrada pronunciarse sobre el acuerdo presupuestario con el PSC, pero el líder republicano se negó y sólo lo validó la Ejecutiva
Militantes como Tardà exigieron a puerta cerrada pronunciarse sobre el acuerdo presupuestario con el PSC, pero el líder republicano se negó y sólo lo validó la Ejecutiva