SIN PLAN Mucho se ha escrito sobre la improvisación al gobernar, concluyendo que acarrea un costo la falta de rumbo. Cuando un gobierno llega al poder sin plan de verdad, sino con promesas que no puede cumplir, sin principios claros y sin respeto por las instituciones que costó décadas construir, lo que queda no es gestión: es ensayo y error pagado con el bolsillo de todos. Y eso es exactamente…