Blessing nació en Nigeria, en una familia pobre en la que convivía con sus siete hermanos. A los 14 años estaba sola. Y a los 22 decidió tratar de llegar a Europa, dejando atrás a sus hijos de cuatro y dos años. Quería ir a otro continente para ganar dinero y darles la vida que ella no pudo tener. Entonces quedó en manos de la mafia con una deuda de 25.000 euros. Esperó meses encerrada, sin poder…