La Moncloa busca hitos en el calendario con los que apretar el botón electoral, pero descarta el superdomingo y llamar a las urnas en otoño. El Gobierno rechaza también que el plan B sea convertir un hipotético rechazo a los Presupuestos en pistoletazo de salida para unas elecciones en febrero o marzo: “Una derrota del PSOE no librará dos meses después a los alcaldes y barones autonómicos de una…